Cuidándose y Ayudándose a sí mismo después de un desastre

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El efecto emocional producido después de un desastre, puede afectar a todo tipo de personas: víctimas, familiares desaparecidos, amigos, grupos de rescate, proveedores de ayuda urgente médica y mental, testigos del evento, voluntarios, miembros de la prensa, miembros de la comunidad, del país y del mundo. Los que presenciaron el evento o han perdido seres queridos experimentarán reacciones fuertes y las personas que vieron o que escucharon acerca de los ataques en la televisión pueden sentirse muy irritados.

Reacciones frecuentes en presencia de eventos traumáticos como éste, incluye el sentirse temeroso, triste, horrorizado, impotente, enojado, abrumado, confundido, distraído, emocionalmente entumecido o desorientado.

Los afectados pueden padecer pesadillas o pensamientos depresivos e imágenes fotográficas que vienen a la mente. Los más jóvenes pueden reaccionar irritándose o mostrándose distraídos o fuera de sí. Éstas son reacciones normales en respuesta a sucesos estresantes. Con la ayuda de familiares y amigos, la mayoría de las personas gradualmente se mejoran al paso del tiempo.

Acciones que usted puede realizar para enfrentar estas situaciones:

  • Pase más tiempo con otras personas. El afrontar momentos estresantes es más fácil cuando la gente se ayuda mutuamente.
  • Si le ayuda, hable acerca de cómo se siente. Esté dispuesto a escuchar a otros que necesitan hablar de cómo se sienten.
  • Recupere la rutina diaria. Las viejas costumbres pueden ser muy confortantes.
  • Tome tiempo para afligirse y llorar si lo necesita. Para poder sentirse bien al cabo del tiempo debe dejar aflorar sus sentimientos, en vez de reprimirlos u ocultarlos.
  • Pida apoyo y ayuda a su familia, amigos, entidad religiosa o cualquier recurso comunitario. Forme parte o intégrese a grupos de apoyo.
  • Fíjese objetivos pequeños para afrontar problemas grandes. Haga las cosas de una en una, en vez de tratar de hacer todo en un momento.
  • No descuide su alimentación y tome tiempo para caminar, estirarse, ejercitarse y relajarse aunque sea sólo por unos minutos.
  • Asegúrese de dormir lo suficiente y descansar. Necesitará dormir más de lo común cuando esté muy estresado.
  • Haga algo que le haga sentir bien como bañarse con agua tibia, caminar, sentarse al sol o acariciar su mascota.
  • Si trata de hacer demasiado, trate de hacer menos, dejando para después o dejando de hacer algunas cosas que no son absolutamente necesarias.
  • Encuentre algo positivo que pueda realizar. Done sangre o dinero para ayudar a las víctimas del ataque. Únase a las personas de su comunidad para enfrentar esta tragedia.
  • Escápese de la tensión del evento de vez en cuando. No vea las noticias, apague la televisión y distráigase haciendo algo que le agrade.

Para los niños:

  • Hágales saber que comprende cómo se sienten.
  • Dígales que se encuentran realmente seguros.
  • Mantenga su rutina habitual.
  • Manténgalos sin ver muchas imágenes espantosas de los atentados.

Cuándo hay que buscar más ayuda:

Hay personas que pueden necesitar una ayuda extra para poder vencer un acontecimiento traumático. Las personas directamente afectadas por la tragedia, niños y adolescentes, personas que han vivido otros traumas y personas con problemas emocionales están muy predispuestas a necesitar ayuda profesional. Una persona puede necesitar ayuda extra para afrontar si pasado un mes del acontecimiento:

  • Continúa sintiéndose muy trastornada o con mucho miedo, casi todo el tiempo.
  • Actúa de modo muy diferente comparado a como era antes del trauma.
  • No puede trabajar o cuidar a sus hijos o a su casa.
  • Sus relaciones importantes han ido empeorándose.
  • Si consume drogas o bebe mucho.
  • Se siente nerviosa o tiene muchas pesadillas.
  • No puede dejar de pensar en el ataque terrorista.
  • No puede disfrutar la vida de ninguna manera.

Dónde obtener ayuda:

en los recursos de la Red de Asistencia Psiquiátrica y Salud Mental de la Comunidad de Madrid, que incluyen los Servicios hospitalarios y los centros ambulatorios y de Salud Mental. Si es urgente, acuda a su hospital de referencia, si no su médico de cabecera le orientará y le remitirá al equipo de Salud Mental. Para más información puede llamar al teléfono al 112 ó al 061 durante las 24 horas del día donde le atenderá un psicólogo telefónicamente.

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